EN ESTA SECCION PUBLICAREMOS OBRAS QUE NOS ENVIAN VISITANTES DE TODO EL MUNDO.

 
     
  SOBRE ESTA TIERRA OSCURA
Agradezco a por invitarme a charlar. Quisiera de algún modo hacerles llegar algunos libros de la obra de mi padre.Vale mucho la pena. Me gustaría hicieran algún comentario.
ALBERTO BARRAGAN
Transcribo 3 de sus poemas.
 
 

SOBRE ESTA TIERRA OSCURA
Sobre esta tierra oscura
donde ahora me encuentro.
De la que por impulso misterioso
surgió la flor y germinó el portento
de la vida,
multiforme crisálida en el tiempo,
estoy de pie, mirando al infinito
enmedio del sendero.

¿Soy un punto de vida?
¿Una nota en el ritmo del concierto?...
¿O soy el centro mismo
y la razón de ser del universo?

¿Por que secreto impulso,
el átomo insensible
estalla de emoción dentro del pecho?
¿Que misteriosa alquimia
convierte la materia en pensamiento?

Atrás, hacia el pasado,
la maraña de sombra de los tiempos.
Hoy, el sabor profundo de la vida.
Al frente...
los caminos dispersos.

Si fui yo mismo quien venció a la nada
no supe de la lucha ni el encuentro;

y sigo aquí, de frente al infinito
enmedio del sendero...
¡Un puñado de tierra iluminada
con mi interrogación frente al misterio!

Si sólo soy de barro...
¿De dónde viene mi obsesión de cielo?

DECIMAS
Cuando mi vieja ilusión
abrió al recuerdo las puertas
se me llenó de hojas muertas
el ritmo del corazón.
Volví a soñar tu pasión,
-vida y muerte en plenitud-
Y en dolorosa quietud
brotó con amargo dejo,
una lágrima de viejo
nacida en la juventud.

Yo siempre soñé besarte,
y a despecho de tu olvido,
el sueño nunca cumplido
no ha dejado de soñarte.
Hoy tu beso forma parte
de un pasado que te invoca;
y mi nostalgia lo evoca
con tantísimo embeleso,
que soy feliz por el beso
que nunca me dio tu boca.

 
       
 

AL DESAIRE Y OTROS...Yolanda Arias Forteza
Al Desaire (Marzo, 2005)
Ha dos años que vivo
En versos, sumergida,
Mente en letra, inmersa
En prosa, desmedida…
Dos años en que lloro
Por lo que fue mi vida,
Vagando entre recodos
Que ni yo conocía.
Sintiéndome importante,
Insulsa, dominante,
Contando displicente,
Cosas que había negado
Sucesos que ocuparon
Media vida, mi mente.
Y que van avanzando
Hasta este, mi presente.
Película tan… propia,
Imágenes que, rotas,
Se unen insistentes
Hay cantos de cigarras
Encendidas de noche
Volando entre la hierba
En rondas, misteriosas.
Hay comidas campestres,
Mi madre, siempre al frente,
Tranvías, trenes, camiones
Abigarrados de gente.
Hay prisa, premura,
Hasta algún accidente
Hermanos, escuela…
Ensueño persistente
Qué vivencias escapan
Deste grafo impaciente
Que veloz se desplaza,
De mi lerdo, consciente.
Tanta imagen no cabe,
En infinito alarde
Al paso, se descubre
En una inquieta tarde.
De este marzo, nublado,
En que escribo… al desaire.

 

Ausente (Abril 5, 2004)
Ausente de mi vida
Me he mirado,
Ausente la mirada.
Devastado…
El corazón te busca,
Hasta tu mano…
Vibrante
Desmedido, vacilante
De mis nietos ausente,
De la gente…
De todo en lo que no
Te encuentre
Ausente me dejaron
Tus palabras
Preciso oírlas, consciente
Pues presiento
Que sólo fueron sueño,
Que me ha tornado…
Ausente.

 

Al Morirnos (Marzo 22, 2005)
Con un paso cansino,
Paso de arroyo viejo,
Como olas de mar,
En ondeo disparejo
Etapas de la vida
Que van quedando lejos,
Recuerdos que se mecen
Impresos en el tiempo.
En fotos, en papeles
Sin hilván ni frecuencia,
Notas, rostros, letras,
Tiempo sin pertenencia
Testimonio elusivo
De lo que hemos sido,
Y alguna vez, vivimos.
¿Dónde han de quedar?
¿Qué interés guardarán?
Sólo estorbo serán…
¡Al morirnos!

Amor Tardío (Marzo 23, 2005)
Este amor ha llegado tan tardío,
Que en razón parecer ha, desvarío.
Son cascadas de sueños repetidos
Remontando en noches de mi estío...
Crepúsculo rosado,
En oro transformado,
Estallando esplendente
En un campo sin sol,
En un risco elevado
Donde desesperado
Sin entender su muerte,
Se suicida… el amor.

Breve Historia… (Abril 4, 2005)
Homenaje a Stephen Hopkins
Superación sublime a la materia
Intelecto desafiante
Negando impedimentos
Dios, sin rostro, que concibo
Informe. Dios, en ti manifestado
Un alcance por nadie imaginado
Nuestra carne, menos importante.
Paradójico nombre, tú Teoría,
Paradoja la forma de fundirse
Dios en un hombre, volcado en ti,
Nos explicó cómo y porqué,
El Universo… existe
El ser humano en reto intelectual
Dilucidando las terribles dudas
De una Teoría Global
“Breve Historia del Tiempo”
Reflexión de una mente
Que audaz e inteligente,
Inquieta, se divierte,
Emancipando un cuerpo,

 
       
 

BUCEANDO LAS ENTRAÑAS DE UN DIVÁN ROJO
Hector Cediel

Te invito a bucear en el encanto de mis sentimientos. Florece con osadía tu fantasía enardecida, para jadearme desde las sombras de la luna, hasta bajo las sombras del sol del otro día; siento como se alejan con las manos en los bolsillos los deseos; lo hacen como infantes regañados y sancionados sin onces. Ábreme el postigo para garabatearte secretos con sabor a mandarina; o pintarte tal vez un atardecer agridulce como los cristales melocotoneros. Ábreme la puerta falsa, para que mi pasión no muera de frío; responde a los desesperados golpes de mi alma, contra las paredes del remordimiento o los muros de la vergüenza. Los campos negros en mis versos, son las lunas de la nada, que narran los dolorosos recuerdos de mis crisis depresivas o maníacas, que atropellaron todo lo que más amaba, sin poderlo impedir. ¡Quiero que me devore el placer con fuego! que florezca la primavera que se desnuda con audacia, para sucumbir en lo más profundo de las cavidades de las fantasías; tus celos transformarán en una lluvia ácida, la piel de las estrellas del sosiego. ¿Por qué tiene que buscar el corazón a la felicidad, con mentiras piadosas? Me siento tenso como una cuerda de guitarra a punto de estallar y nadie sabe que hay demasiada música, dentro de tu cuerpo. Tú transformas a la noche en un girasol de olvidos; cualquier engaño nos puede conducir, al mismo final de nuestros caminos. El lenguaje de las ansias: ¡también es poesía!. Esta noche parece ser: ¡el cenit de la primavera!.
Mi equinoccio me confronta con una mujer en sala de partos, pujando por un orgasmo; con desespero intento tocar el alma del pozo hondo, de la rosa velluda del oasis del fuego; nuestros recuerdos son hermosos cuadros surrealistas; la armonía perfecta de los fantasmales colores, de las rupturas irrepetibles; a veces pienso que no tengo nada para rescatar y contar de mi absurda tragicomedia; me encanta observar: como tu pecho vergonzado se erecta, con solo imaginarlo. Descubro una maraña de adjetivos, en el hermoso paisaje de la amorosa gruta; el sexo se supedita a los cambios de los sentimientos, a las heridas que nos dejaron los rayos de luz…y como siempre: el supremo silencio del frío de la prisión… el otoño siempre nos arrancará las hojas y los frutos; me siento como un chamizo decrepito, reorganizando el desorden interno de todos sus pensamientos. Desde que la parca sedujo a mis mejores amigos: ¡presiento a su sombra emboscándome!. Vivo entre una absurda entremezcla de recuerdos y nombres; de relaciones ridículas o magistrales; todas con sus sorpresas, armaron un absurdo rompecorazones. No entiendo a mi alma loca y errante, ¿por qué es feliz persiguiendo, el corazón de las tormentas? Entre espasmos gastados por la conciencia de tus ojos, veo brillar fucsias, bermellones, verdes y azules de las sábanas blancas. Suelta las cadenas y husmea con curiosidad en el fango, sin asco ni cara de asombro. Hacer el amor con las manos sucias, puede ser menos higiénico, pero es más irreverente y sabroso. Una noche de amor tiene que ser siempre: más que una cena íntima entre dos. Esta noche he releído tus cartas despechadas y me he preguntado una y otra vez: ¿Qué diablos me ha querido decir?


La libertad cuesta demasiado, para perderla por un polvo –pensé- Me fastidia el especular que ahora nos tenemos que conformar con las migajas del amor de los sentimientos de las personas, por las que realmente sentimos algo muy en especial. A veces dudo o siento que he olvidado el ritual, de cómo iniciar una noche de pasión; me siento inseguro y me aterra escuchar un no o cualquier tipo de reprimenda, que me haría sentir en el peor de los infiernos; cuando dudan los besos, las caricias, el factor sorpresa se convierte en un petardo; entonces es preferible encender la luz, que quedarnos maldiciendo en la oscuridad. Tu nombre es la gran nostalgia, de todas mis nostalgias. Sé que tu amor a veces piensa en olvidarme, en huir para siempre, en ponerle alas a otros sueños; soy el mar de tus nostalgias, el cielo de tus suspiros. Mis versos desafinan con la rudeza sombría de la realidad inconsolable, que fuma y fuma, peor que una amante testaruda o una adolescente haciendo el curso para puta. Mis besos aguardan la guadaña de tú corazón; sin palabras nos declaramos a gritos: ¡Antropófagos! Me fascina vivir esa maravillosa metamorfosis, por tus milagrosas caricias; ígneas como nuestra apasionada sangre o nuestras caricias atrevidas. ¡Devórame!... ¡Abrázame!... ¡Golpéame!... ¡Muérdeme!... ¡Ámame como si fuera tu putica!... El fulgor crece como una aventura loca; como esos instantes soeces que te penetran con una imaginación torcida. Es una necedad evitar el sucumbir a las osadías del amor; creo que ya todo esta escrito y que nuestro destino: nos arrastra simplemente hacia los epílogos de nuestras historias. El alba sigilosa te despierta, con un beso sobre los ojos; siento a tu piel liberada de la pasión y ensoñando somnolienta, aún por los recuerdos húmedos del frenesí, del último orgasmo. Siempre un paso más de la osadía, labra a tu destino desnudo, con un hierro al rojo vivo. Planeo un pecado prolongado por la locura; sé que te empapas con solo imaginarme devorándote; deslizo un beso que te deshonra, pero te lisonjea con una alucinación ardorosa. Deliro con la savia que imagino de tus pechos brotando a borbotones y te sientes hechizada por la lluvia estival o bochornosa del verano que te moja con fuego y sueños prohibidos.
Busco respuestas lúdicas para justificar tu retirada, sin la más mínima explicación; el pasado debe conservarse en el olvido; lo que aguardas: pueden ser absurdos necios, posibilidades, añoranzas, pero el presente nos pertenece; siempre del amor deben sobrevivir los recuerdos que se tallaron, con las más sinceras caricias y mimosos besos; borrando lo amargo o lo que pueda maltratar a nuestro corazón, así sea una leve sombra, un absurdo capricho o un ingenioso pecado venial sin borrar…Tu ausencia llegó como un terremoto o en la misma manera como esos murtes conjurados, que jamás se anuncian y fastidian las vidas de las personas que timan para siempre. Las paredes de mi pecho y de la habitación, se pintaron de negro. Raja que zumba, zumba que zumban las moscas y los malos pensamientos; las malas noticias deliran, con la misma pasión de las buenas. El sudor escurre de los vientres, que danzan seduciendo a un sultán añoso y senil; otro a un marinero o a un puerco, que se devora la carne con los ojos y sin la exquisitez refinada de un buen amante. Una loquera necia intenta desarmar a una esquizofrenia y un loco subido desnudo sobre un semáforo, pregona que el amor existe y que Dios va a venir muy pronto…pero estoy seguro que ni siquiera nos ha escuchado… ese amnésico. Amen, amen y amén.

Héctor “El Perro Vagabundo” Cediel